Tenía tres años cuando supe que era diferente. Tenía un hermano y tres primos, todos mayores que yo. Yo los admiraba a ellos y a mi padre. Yo quería ser fuerte como ellos y verme como ellos. Sentía que mi cuerpo no era correcto. Salí del closet como lesbiana a los 13 años y mi familia lo supo. A los 22 años fui a un bar local en Little Rock, Arkansas, en donde conocí a un drag king trans que se llamaba Hart y me cambió la vida. Pude ver en vivo y en directo cómo podía vivir mi vida auténticamente. Así es como tomé la decisión de ser yo misme, me identifiqué como trans con mi familia y logré todo lo que quería con el increíble apoyo de mi familia.